jueves, 17 de septiembre de 2009

Seremos Emos los milongueros?


Este artículo fue escrito luego de terminar el último festival de tango y es el debut de mi amiga, "Cruelenelcartel" a este ámbito y seguirán mas intervenciones...


Hoy es el 1 de Septiembre, terminó ayer el festival mundial de tango, edición 2009.
Y fue mágico. Fueron mágicos, los cantos, los violines, los bandoneones. Mágico entrar en Harrod’s para bailar. Mágico ver a Salinas y a la Rinaldi totalmente gratis. Mágico asistir al despliegue de sonidos nuevos de Narcotango y de Otros Aires, y saber que el tango estará vivo mientras alguien (lo) respire. Mágico milonguear debajo de esas arañas inmensas rasgando los pisos con los tacos, mientras El Sexteto Milonguero o Los Reyes del Tango, llenaban de música: a) la pista en ese momento, b) mi cabeza durante días y días.
La gente llegaba y al entrar, dejaba de tener edad, debajo del mejor traje que habían puesto para la ocasión, dejaban de ser pobres o hasta de ser jubilados. Dejaba de haber nacionalidades, idiomas, y entre algunas parejas, dejaba de haber espacios entre ellos. Se acababan los espacios también en la pista, se acababan... las tristezas... Y éramos felices solo por estar allí.
Ahora... no era un festival de samba... no era un carnaval de Río, ni siquiera una modesta comparsa. No era el año nuevo chino, ni un casamiento Hindú. No era la matanza del chancho en Portugal. (farra y borrachera). Era Tango, era su poesía triste, su melancolía bella, su armonía casi fúnebre, eran abrazos de pasión que duele... Era esa música confesional y suicida, trágica y mordaz, nocturna. Sin embargo la alegría estallaba como aplausos. A que se debería este contraste? Como puede ser que se baile de forma tan exótica, tan erótica, una música tan profunda, casi sacra... No seria lógico que estuviéramos todos llorando por los rincones de Harrod’s, como una inmensa tribú de Emos, sensibles y sollozantes? No seria lo más plausible, asociarnos a una horda de zombies caminando en círculos al compaso de latigazos rítmicos?
Bueno lógicas serian muchas cosas... seria lógico por ejemplo que hiciera frío ya que estamos en pleno invierno. (lógico). Seria entendible que la gente se asqueara de agarrarse con extraños que nunca vio, o que resistiera a bailar con un desconocido que habla un idioma incomprensible. Pero nada de eso pasa en las milongas...
Pasa que de cada punta del mundo nos extendemos los brazos, nos apretamos, mezclamos sudores, unimos identidades en romances rápidos que se suceden, somos felices al sonido de una marcha triste y antigua, y al terminar, lo único que tenemos de Emos suicidas, es la melenita... un mechón sudado, como lamido, pegado a la cara, en el lado derecho las mujeres, al costado izquierdo los varones. Contrastando con el resto del pelo armado y peinado, está ese mechón que nos delata como culpables de haber bailado la última tanda. Los milongueros solo somos Emos de melenita. Y somos felices así.

Cruelenelcartel

6 comentarios:

Sexteto Milonguero dijo...

Hola, la verdad me emocionó leer estos comentarios, tan llenos de contenido y base...tan profundos y sinceros....a veces uno, en el trajin de trabajar, o de estar procupado de que las cosas salgan bien, se pierde de pequenos grandes detalles que sustentan y justifican el verdadero porque uno las hace...al menos yo...
Gracias por bello comentario...Javier Di Ciriaco (cantor del Sexteto Milonguero)

Chuchinga dijo...

Qué sana envidia siento!!!!!!!
Me hubiese encantado compartirlo con ustedes!!!
Gracias por el relato.

Daniela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniela dijo...

Gracias Javier del Sexteto Milonguero, que honor recibir un comentario tuyo en este blog y que compartas lo que sentimos por el tango. De alguna manera nos damos cuenta de la onda, por lo que te seguimos en los escenarios
Gracias Chucchi, a nosotras nos hubiera gustado compartirlo con vos y alguna vez lo haremos!
Gracias muchas gracias a los dos
La matan"c"era

yumba rojas dijo...

En tus mesas milagrosas de sabiondos y suicidas...
Y si, quizás algo de emos tengamos los tangueros, o los artistas del tango, mejor. Quizás... pero siempre, siempre, siento que es más lo que recibo del tango, gracias al tango, que lo que yo pueda dar. Así que el agradecimiento y la felicidad van de la mano de la desesperación apasionada y profunda.
Un abrazo!

cruelenelcartel dijo...

Javier, Yumba, Chuchi, muchas gracias por sus comentarios y atenta lectura. Nos inspiran a seguir escribiendo.
Besos
Cruel Enelcartel